27 de agosto de 2009

Denunciar las irregularidades en la construcción del restaurante Rústica ubicado en una playa de Barranco le ha costado caro al ciudadano Javier Alvarado Layme, que al igual que muchos barranquinos siente que su distrito es la tierra prometida para empresarios que no respetan los lúgares públicos.

La jueza Zoila Pacora Portella,encargada de la Segunda Sala Penal de Lima, condenó a Alvarado Layme, presidente de la Asociación de Juntas de Vecinos de Barranco, a un año de pena privativa de la libertad suspendida y al pago de una reparación civil de diez mil soles por el delito de difamación agravada.

El restaurante Rústica, propiedad del conocido empresario Mauricio Diez Canseco, demandó a Javier Alvarado porque en declaraciones al diario Perú 21 en julio 2006, citó párrafos del informe de la Comisión de Ambiente y Ecología del Congreso (26 de abril del 2006), en el que este grupo también se pronunciaba en contra de la concesión. La empresa del popular  Brad pizza consideró que su prestigio e imagen habían sido dañados.

Alvarado manifestó “Soy demandante en otras dos acciones de amparo contra dos construcciones en espacios públicos en la Costa Verde. Con esta sentencia se estaría limitando mi accionar”.

Cabe recordar que este ejemplar vecino obtuvo en primera instancia una acción de amparo para demoler el restaurante Cala ubicado en la playa Barranquito.

También enjuició al Sport Point, de propiedad de Gustavo Delgado Cafferata. En este caso la Contraloría concluyó que las autoridades cometieron delito al aprobar su edificación. La demanda espera en el Tribunal Constitucional.

Ricardo Vásquez, abogado de Alvarado, consideró que este fallo “Crea el precedente legal para intimidar a cualquier vecino que quiera salir en defensa de los intereses públicos en Barranco”. El abogado apelará la sentencia por considerarla irregular.

Recuerde los detalles del caso Rústica en este video del extinto programa La Ventana Indiscreta.