26 de agosto de 2009

Le rendimos tributo a Kodachrome, la película para diapositiva engreída por millones de fotógrafos en el mundo cuya producción ha llegado a su fin.Al cumplir 74 años de vida, la empresa Kodak anunció el cese de su fabricación pues no podía competir con las altas ventas de cámaras digitales, que tan solo en 2008 reportaron ganancias de 287 millones de euros.

Desde su creación en 1935, fotógrafos profesionales y amateurs han elogiado a Kodachrome por tener el grano más fino, que les permitía registrar imágenes nítidas, y por capturar los colores de la naturaleza tal cual eran.

Inclusive el cantante Paul Simon le rindió homenaje con el siguiente estribillo: "Kodachrome nos das todos esos bonitos y brillantes colores/ Nos das los verdes de los veranos/ Te hace creer que todo el mundo es un día iluminado, ¡oh sí!/ Adoro tomar una fotografía/ Así que, Mamá, no me quites mi Kodachrome". (Puedes escuchar la canción completa aquí)

Durante medio siglo la National Geographic solo publicó fotografías hechas con Kodachrome. Una de las más importantes fue la de la niña afgana Sharbat Gula. La imagen fue tomada por Steve McCurry en 1984 cuando hacía un reportaje de los campos de refugiados luego de la invasión soviética en Afganistán.

En una reciente entrevista el fotógrafo profesional Eric Meola contó sus experiencias con está película: "El sol aparece en la mañana venciendo a la noche y Kodachrome siempre estaba allí para ayudarnos a capturar la distancia efímera entre la luz y la sombra".

Su desaparición ha afectado al único laboratorio en el mundo que revelaba estas diapositivas el Dwayne's Photo Parsons, en Kansas, Estados Unidos. En su página web señalan que "nada volverá a capturar esos intensos colores".

Para acallar sus culpas, Kodak ha creado un sitio en Internet denominado The Kodak Project para que los millones de fanáticos compartan sus experiencias con esta película que es considerada un ícono del siglo XX.

Los dejamos con una selección de momentos Kodachrome.